Salidas materializa el recorrido de dos personas que, inicialmente sentadas una junto a la otra con las piernas en contacto, se desplazan mediante movimientos repetitivos durante un periodo de entre dos y ocho horas —según su posición de partida— hasta levantarse y abandonar las sillas.
Las piezas se realizan con bandas de escayola de fraguado rápido, que fijan la forma de los cuerpos en movimiento. Para evitar quedar atrapadas en el material, las personas se mueven de manera continua, generando espacio. La forma nace desde el interior, empujando hacia fuera y hacia delante. La relación entre el tiempo de secado y el movimiento va configurando la pieza; las imágenes se adhieren unas a otras a medida que transcurre el tiempo.
Las esculturas están cubiertas de grasa vegetal y carbón. La grasa se utiliza también para lubricar los cuerpos y facilitar su desplazamiento en contacto con el material.
Salidas se presenta sobre las sillas donde se sentaron quienes les dieron forma. Ellas ya no están: han salido, pero han dejado el rastro de su movimiento.















