A corazón fantasma es una investigación escultórica sobre la relación entre el movimiento y la forma, articulada a través del cemento. Se trata de un material que puede adoptar cualquier aspecto y forma, que estuvo en el origen de los primeros asentamientos y que, desde entonces, se ha adaptado a los deseos y necesidades de cada época. La investigación reflexiona sobre la relación que actualmente establecemos entre nuestro cuerpo y otros cuerpos en este medio, así como sobre el tipo de experiencia física y mental que el material nos permite; por ello, las esculturas se originan a partir del rozamiento con el entorno.
Es decir, el proceso de trabajo consiste en una primera fase performática, en la que se definen movimientos que hacen referencia al proceso de trabajar el cemento. En una segunda fase, estos movimientos se aplican sobre una montaña de arena utilizando todo el cuerpo a modo de herramienta y se fijan con cemento. Por tanto, la técnica es la de la imitación: se lleva el movimiento del cemento al cuerpo para comprender su comportamiento y obtener un retorno. En las posibilidades del cemento encuentro las propias, de modo que los límites entre escultora y escultura se difuminan, y todo lo que queda de esta relación es la distancia (o el contacto) entre uno y otra.





